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Denuncian que joven fue golpeado y secuestrado

AL INTERIOR DE LA DISCOTECA “MANGOS” EN TALCA

Padre de la víctima, Jaime Bosch Mateu, presentó una denuncia a la fiscalía y, junto con su abogado, Matías Pinochet, anunciaron una querella y demanda por daño moral

TALCA.- “Hubo una discusión al interior de la discoteca. Ahí nos fuimos al baño con mi amigo. Ahí llegó un sujeto que lo apunta y dice “él fue”. Y cinco guardias que lo acompañaban se lanzaron sobre él. Lo levantaron en vilo y lo sacaron por una puerta, mientras a mí me obligaron a salir. Le pegaron entre todos”.

Con estas dramáticas palabras, un testigo directo recordó los graves hechos ocurridos en la madrugada del sábado pasado, en la discoteca “Mangos”, en la calle 30 Oriente, al llegar a la Avenida San Miguel. La víctima fue un joven de 20 años, estudiante universitario, quien sufrió severas lesiones en el rostro y en las manos.

El incidente llevó a su padre, Jaime Bosch Mateu, a acudir ayer hasta la oficina del abogado, Matías Pinochet, junto con el testigo, para relatar los hechos y acordar el inicio de acciones legales. El jurista explicó que a las pocas horas del incidente se realizó una denuncia ante la Tenencia Carlos Trupp de Carabineros.

“QUE QUEDE COMO PRECEDENTE”

Pero las cosas no se quedarán allí, por cuanto Matías Pinochet aseguró que presentarán una querella por lesiones y secuestro, además de una demanda civil por daño moral y, también, denunciarán a la autoridad fiscalizadora OS-10 de Carabineros para que investigue a los guardias de la discoteca donde ocurrió el incidente.

“La familia y el propio afectado van a presentar la querella contra los dueños de la discoteca, porque tenemos sospechas que los guardias fueron enviados a tomar y golpear a la víctima. Además, al joven lo tuvieron encerrado en una bodega mientras lo golpeaban, todo asociado con lesiones y apremios ilegítimos”, dijo.

“Lo que queremos es que esto se aclare y que quede como un precedente, porque esto no puede quedar así, que le peguen salvajemente a un joven y que nadie reclame. Además, no quiero que esto le ocurra a otras personas y que dañe a más familias. Nosotros, los padres tomamos medidas, pero esto está fuera de nuestro alcance”, indicó.

“Lo vi salir aturdido”

El testigo relató que, después que a su amigo se lo llevaron los guardias en vilo y a él lo sacaron de la discoteca, pasaron cerca de cinco minutos hasta que lo volvió a ver. “Lo vi salir muy aturdido y se quejaba”, dijo. “Me contaba que le pegaron patadas. Yo creo que fue con alevosía, porque fueron a buscarlo”, indicó el padre.

“Al amigo de mi hijo le advirtieron que si se metían le iba a pasar lo mismo. Es decir, esto estaba planificado. No es que fueran algunos manotazos. Esto puede traer consecuencias. Hay que ponerse en el caso de otra gente. Quiero darle un escarmiento a estas personas para que no vuelva a ocurrir”, señaló Jaime Bosch.

Fuente: Diario El Centro

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